miércoles, 24 de febrero de 2010
Mike Prysner y la guerra de Irak
sentimientos acerca de la guerra.
Fue publicado en diciembre de 2009, y me llegó gracias a jmeca... mi padre.
Enjoy it!
lunes, 22 de febrero de 2010
Evo, la revolución de la reflexión
Ayer estuvo Evo en Coyoacán y lo fui a ver. Me dejó pensando. Además de las sensaciones varias que se trasladaban de un momento a otro, la reflexión es lo que más me caló, el regalo más profundo que pudo haberme dado el presidente boliviano en su visita a la Ciudad de México.
sábado, 13 de febrero de 2010
Desde la entraña
Su visita a Ciudad Juárez, en el marco del debate sobre la reubicación de los poderes de la unión del estado chihuahuense, le caló en lo más profundo del alma (quiero pensar). Los reclamos, que cayeron de una madre de dos de los 15 jóvenes asesinados con atrocidad el pasado 31 de enero, no sólo exhiben la ineptitud de un gobernante pasmado, sino que desmenuza el sentir impotente de la sociedad ante un Estado fallido.
Más allá de lo lamentable y escabroso de la matanza, está la reacción de primera intención de la autoridad. Reducir el campo de acción a una supuesta riña entre grupos pandilleros, es sólo el principio del fin, de su propio fin. Solitos cavan su propia tumba.
Desde la entraña, la voz de Luz María Dávila, la madre que expresó y dejó callado al presidente, con los pantalones caídos. Esa voz representa a su vez a la sociedad, harta, desamparada y que demuestra inteligencia, pues no se traga la porquería que aparenta desde la pantalla, una nación que da tintes severos de ingobernabilidad.
Aquí las palabras de doña Luz María:
Discúlpeme, señor Presidente. Yo no le puedo decir bienvenido, porque para mí no lo es, nadie lo es. Les dijeron pandilleros a mis hijos asesinados. Es mentira. Uno estaba en la prepa y el otro en la universidad y no tenían tiempo para andar en la calle. Lo que quiero es justicia. Póngase en mi lugar, a ver qué siente
viernes, 12 de febrero de 2010
Las notas de la oscuridad
Estaba viajando en el metro, en la línea 7 que lleva a Queens. Mi destino: The Louis Armstrong House-Museum. Después de ir bajo tierra un buen rato, los andenes pudieron respirar un poco, abrir los ojos y llenarse de luz. En ese momento me sentí fuera de mí: una sensación de miedo, de desconocimiento, de que lo demás ya no estaba en mis manos.
La sociedad del espectáculo me atrapó. Me sentí victima de aquellos que masacraron en escuelas, de quienes quisieron los reflectores, para ganar los famosos "cinco minutos de fama".
En fin. Ahí estaba yo, sentado, aferrado a mi mochila, a mis pensamientos estúpidos, a mi desconocimiento. Ahí estaba yo, pensando en lo que podría pasar y temiendo cualquier irreverencia de alguien. Fuera de mis manos, fuera de mi alcance. Por primera vez, no dependía de mí, de mis difíciles decisiones, sino de todo mi entorno, o al menos así lo entendí.
Después de como media hora de viaje, de un horizonte no muy claro, además de feo, decaído. Después de media hora de ese panorama que Nueva York tenía escondido, de grafitis, de vidrios rotos, de gangs, de pandillas, de vandalismo. Después de media hora de drama total, llegó mi parada: 104str y Corona Plaza.
Salí del anden ya un poco menos aturdido, pero todavía con la extraña sensación como de estar en Tepito, en Cidade de Deus, en El Gallito.
Y sí, la música, los olores, la gente. Puro latino sensation.
Todavía dentro del metro, voltee la mirada hacia la calle. Y todo el teatro del peligro y del miedo y de la impotencia se desvaneció, se callo cual rápido apareció.
Un Pollo Campero asomaba dentro de los edificios desgastados. La risa me abordó, la incredulidad me atrapó.
Bajé casicorriendo las escaleras después de tomar la foto correspondiente, la cual no me atreví a sacar con la cámara, más bien con el celular... todavía no estaba seguro de haber rehuido a mi sensación de temor.
Pero llegué abajo y Latinoamérica estaba agrupada en una sola esquina: allá se escuchaba el ritmosón colombiano, acá el Pollo Campero, al lado la cervecería La mitad del Mundo, más cerca la cevichería salvadoreña, y enfrente la venta de ropa huanaca.
Otro estatus sentimental me acompañaba, era mi nuevo compañero y seguramente mi destino. Caminamos juntos y nos perdimos juntos al buscar el Mentado Museo del tal Armstrong. Viajamos varias cuadras, con un sol atosigante, acalorante, alucinante, impresionante.
Llegué a la 107str hecho una sopa instantánea.
Seguí caminando, sentía que las cuadras eran todas iguales. Ya me había terminado el agua y parecía que Louis y yo no nos encontraríamos.
Al final de cuentas, después de 40 minutos de caminar bajo ese sol, un pequeño cartel anunciaba que el destino sólo se había reído un rato, había bromeado conmigo, si tal destino existe. Pero el chiste costó algún espanto y una deshidratación furiosa.
Al fin llegue al museo, pequeño, no muy caro, bonito. Era la casa del padre del Jazz...
Pagué mis seis dólares y una señora, de unos sesenta y cinco anos, con un pie fracturado, fue mi guía. El tour guiado venía incluido en el boleto, así que comenzamos la nueva travesía.
Todo el tiempo habló en ingles, despacio para que yo entendiera. Platicamos, nos escuchamos, nos reímos y reflexionamos sobre Louis y su legado cuando había que hacerlo. Los cuartos: realmente demostraban la transición de alguien que tuvo dinero luego de ser muy pobre. El baño presumía sus manijas, llaves, regaderas y tuberías de oro de 24 quilates. Los espejos, las turquesas. Lo ostentoso.
Lucille Armstrong, la esposa fue la decoradora, la que en realidad se hizo cargo, construyo y adorno. Louis nada mas tocaba, grababa, y mandaba.
La cocina tenía un impresionante espacio. Lucille mandó pintar todos los gabinetes y gavetas del color de su Cadillac, un azul turquesa o azul cielo o azul Guatemala... muy, pero muy hermoso.
El estudio de Louis era mas serio. Con su respectivo bar, cigarrera, escritorio; pero con toda la música de por medio. Con las notas que nacieron en Nueva Orleans, pero que alumbraron Queens, Manhattan y al mundo entero.
Con las Notas que le dieron color y sabor a su vida, y que todavía hoy nos iluminan cuando las cosas parecen estar más oscuras, se aclaran, se transforman. Me aclaran y me transforman.
jueves, 11 de febrero de 2010
Probó el asfalto
martes, 9 de febrero de 2010
Mirada perfecta
Primero entra en acción la mujer. Su mano, sudorosa para ese momento, roza suavemente la mejilla del hombre. Él la besa inmediatamente. Ella le contesta el gesto con una sonrisa.
La mano baja tranquilamente. Llega a la cadera y se acomoda. El viaje es placentero. Los ruidos son más que significativos, apasionantes. La mano describe el cuerpo de la dama, lo siente, lo hace propio.
Los cabellos se enredan y se fusionan con los sentimientos, con la química y el amor físico. Él sostiene la mano en la cadera de ella. Ella sostiene su boca, haciendo chasquidos junto a la de él.
Las sombras los confunden entre las butacas. Sus cuerpos cada vez se hacen uno sólo. Las butacas se confunden con las sombras y ellos se confunden con sus cuerpos.
La función está por terminar. La mano del hombre no se ve. El corazón de la mujer ha desaparecido. Los ruidos excitantes se confunden con los créditos finales.
Desaparecen las sombras. La realidad regresa. Los cuerpos no están. Las palabras arropan la sala. El amor se esfuma. Él es ella. Ella es él. La luz saluda y expulsa a la pasión que termina por ceder.
De nuevo no hay nadie en la sala. Están sentados con la luz prendida y el corazón vuelto un solo. La mano se confunde con ella y ella se confunde con él, con su mirada perfecta.
viernes, 5 de febrero de 2010
Retorno
Hoy por fin me reencontré conmigo mismo, con mi espacio. Aquí estaba, esperando. La pluma se siente más tranquila: es quien traduce al mundo que avanza y mediante mis pensamientos e ideas al fin se desarrollan las acciones.
Como el ocaso, la noche estaba ocupando la vereda. Pero soy terco y pese a que todo sigue oscuro,el mundo rodando y la gente creciendo, a este laberinto todavía no le encuentro la salida. Y no espero hacerlo, no estoy expectante a llegar ya al final. El chiste es el cómo, siempre el cómo.
Hoy, compañeros, esto se reanuda.
viernes, 30 de octubre de 2009
¡Calaveritas!

Los muertos, los santos, los que ya no están nos arropan y nosotros los festejamos. Aquí les brindamos un momento de risa, de juerga y para que se vayan pensando que pueden invitar a un personaje que por aquí nos estorba!
SME y Calderón
Ahí está Calderón, rezando porque a Luz y Fuerza se quiere hundir
Sin embargo al SME, el pueblo lo anima a vivir;
Borracha a la iglesia llega la flaca
Y burlona le grita al del apodo que huele a cloaca:
“No lograrás matar al SME
La gente ya dijo que suya es L.F.C.”
Dolores de Felipillo
Una angina de pecho
Acabó con el presidente mejor hecho;
Qué será lo que adolece a Calderón,
El presidente más cegatón,
Un fuerte dolor en el torso
A la calaca le arruinó el reposo.
Dicen que es por ardor,
Margarita no sabe si será por amor.
Felipe está tan dolido…
Son tres años y nadie le ha aplaudido.
lunes, 19 de octubre de 2009
El nacimiento de la China popular: para todos, sobre todos

Primero con el Gran Salto Adelante, en la década de los 50s, se apuntaló el sector económico con la creación de comunas autosuficientes, aunque no se pudieron establecer al cien por ciento y desembocaron en diversas complicaciones. Luego vino la Revolución Cultural que reanimó la ideología comunista de Zedong y cambió la percepción mundial de los chinos.
Fuente de contradicciones y de crítica internacional, pero con un gran desarrollo popular que sentó las bases para que China se convirtiera en la gran potencia que compite hoy con el imperio capitalista estadounidense: primeros en el deporte olímpico (que siempre ha sido reflejo del nivel de los países), terceros económicamente y con un estricto orden a la hora de trabajar, envidiable por quien sea. Con el comunismo de Mao Zedong, la nación que hoy dirigen Hu Jintao (presidente) y Wen Jiabao (primer ministro), ha adaptado a su sistema el capitalismo que se come al mundo ferozmente. Además de los cimientos para potencializar a su país, Mao ideó un plan para conjuntar las diversas regiones de su amplio territorio y así llegar a todos: la escritura.
La República Popular China inició un proceso de unificación de sus ideogramas y con ello la simplificación de su entendimiento. Se estrecharon los vínculos de los pueblos internos y así se caminó hacia un mismo destino, comenta el músico Carlos Prieto en Cinco mil años de palabras, obra literaria donde plasma su investigación sobre las principales lenguas del mundo, a las que pertenece el chino, situado en el estudio sobre la familia sinotibetana.
La imposición del Esquema Oficial de Simplificación de la escritura china, puede ser comparable con la conquista americana por los europeos. Como cuenta Eduardo Galeano, escritor uruguayo en Memoria del fuego, los conquistadores implantaron, maquiavélicamente, un idioma común (para ellos), como el español, inglés, portugués y francés, con el que le impusieron una religión, un nuevo rol social y una cosmovisión diferente de la vida, a los nativos.
En China, de un momento a otro, cambió el sistema y la percepción de la vida. Cierto es que se cerraron filas dentro de la visión del mundo socialista chino; sin embargo existieron segmentaciones que alejaron a diferentes regiones. Simplemente llegó un grupo a imponer un estilo y en lugar de acatarlo, lugares como el Tíbet, Hong Kong y Macao decidieron resistir y apoyarse en su historia para continuar con su idioma, más allá del sistema de producción que Mao proponía e imponía.
Hoy, el mes de octubre es el mes de China, el mes de la República Popular que comenzó con el cambio que colocó a los chinos como la potencia mundial en la que se han convertido.
martes, 13 de octubre de 2009
Politkóvskaya, una voz silenciada

Anna podría ser considerada como el modelo de periodismo de lo que en México conocemos como el ser y hacer de gente de la talla de Carmen Aristegui: sin tapujos, sin reservas, con lucidez. Aunque la periodista, que hoy tendría 51 años, era mucho más directa y se involucraba profundamente en los movimientos sociales, llegando a ser, en un punto, una activista por los derechos humanos.
Desde su trinchera, Politkóvskaya había denunciado constantemente la sanguinaria intervención del ejército ruso, desde 1991, en la República Chechena de Ichkeria, ubicada en el suroeste de Rusia.
En México y América en su totalidad, podría pensarse que el vínculo con la Chechenia de Anna Politkóvskaya es lejano, y que los idiomas son tan distintos que no valdría la pena hacer un alto y reflexionar la historia de la periodista eslava. Pero no. Más allá de las barreras de la lengua, se encuentra la similitud de historias, que se han ido diluyendo con el tiempo, pero que dejan constancia del desangramiento con el que cargan ambas regiones del mundo.
La lengua, como apunta el músico Carlos Prieto en Cinco mil años de palabras, no sólo forma parte de un conjunto de signos que le dan identidad a un país o región, sino que le brinda una cualidad que comunica más que sólo palabras: es la manera de interpretar el mundo, la forma en que cada pueblo construye su realidad. Y la realidad se construye a través de la herencia que explica el presente y entiende el pasado, como lo traduce Eduardo Galeano, periodista uruguayo, en Memoria del fuego, refiriéndose al nacimiento de la historia en América
Anna, escritora en su etapa final para el Nóvaya Gazeta y autora de libros como La Rusia de Putin o Diario Ruso, fue heredera de escritores rusos que se desarrollaron dentro de la injusticia social, autoritarismo y guerras: Fiódor Dostoyévski retrató a la Rusia zarista de una manera cruda y descarnada, en Crimen y castigo; León Tolstoi que tradujo sus ideas anti-violencia con su estilo claro y hermoso en La guerra y la paz.
La herencia no es diferente en el continente americano. Periodistas como la mencionada Carmen Aristegui, tienen el legado de Scherer, Galeano, Benedetti. Con la misma lengua y la pluma como principal sustento, que cuenta historias y traduce momentos. Por eso se entrelazan las historias, sin importar realmente el lugar, región o país de procedencia, logrando una visión crítica, como lo hizo, en su momento, la voz acallada de la gran Anna Politkóvskaya.
lunes, 28 de septiembre de 2009
Relatos Insomnes

lunes, 21 de septiembre de 2009
Catalunya y América, víctimas de la conquista

jueves, 17 de septiembre de 2009
Desde Chiapas: un recuerdo, un enojo y un saludo
lunes, 7 de septiembre de 2009
Asterix, el galo de la memoria en el fuego
Estamos en el año 50 antes de Jesucristo. Toda la Galia está ocupada por los romanos… ¿Toda? ¡No! Una aldea poblada por irreductibles Galos resiste todavía y siempre al invasor. Y la vida no es fácil para las guarniciones de legionarios romanos en los reducidos campamentos de Babaórum, Acuárium, Laudánum y Petibónum... *
Eduardo Galeano cierra el libro de Asterix que le lee al nieto de su amigo. Se acerca a la chimenea y aviva el fuego que calienta la noche, toma un sorbo del vino francés de la reserva, y presencia cómo el aparato de sonido cambia el disco, de Tortelier a Prieto. -Noche de chelos-, piensa para sus adentros.lunes, 31 de agosto de 2009
Primeras voces del Portugués

Sentados alrededor de la fogata, esperaban la noche un grupo de tupinambáes. Veían el fuego, escuchaban sus tronidos y cantaban por momentos. Dentro de su ritual, comían pedazos de mandioca (yuca) asada, esparcían en el piso puños de amendonimes (cacahuates), y danzando alrededor del fuego, se frotaban las pieles de las jibóias (boas) recién cazadas.
Dentro de su organización como sociedad, donde todos eran iguales y nadie ostentaba el poder, hacían este tipo de rituales seguido. Luego de las jibóias, seguían representaciones de luchas entre jacarés (cocodrilos) y jaguares, reverencias al tapir y al tucán.
Sin embargo, esa noche el viento traía consigo aires de eventos extraños. De momento, un par de bailarines se detuvo. Veían incrédulos al amanecer, hacia el horizonte. A lo lejos, en el océano, un objeto no muy claro que descansaba sobre el agua.
Las discrepancias entre los pueblos (todos participes del ritual de aquella noche) tamoios, temiminó y tipiniquim, quedaron en el olvido. Si bien estaban reunidos festejando a la vida, luchaban constantemente por el deseo de vengar los sacrificios de sus caídos, en manos de algún vencedor.
Las pausas entre guerras, más allá de descansar del conflicto, unificaba su idioma y amalgamaba creencias. El despertar de aquella noche de festejos, de cantos, de música y de danza, heredó en los tupinambáes, mucha más comunión de la que hubiesen esperado jamás.
Del objeto raro, que parecía una canoa gigante, descendieron unos seres extraños. Lo primero que pensaron fue en que habían llegado los dioses. Divinidades que brillaban como la plata, de cuatro patas y dos cabezas (hombres sobre caballos) y que cargaban aparatos divinos y no se desprendían de ellos.
Los ladinos comenzaron a llevarse a sus mujeres, siguieron derramando la sangre de (ahora) sus amigos y aliados, continuaron robándose sus frutos y cosechas. Se creó entonces la Confederación de Tamoios “Cunhambebe”, un grupo que luchaba en contra de los invasores (portugueses). Trataron de detenerlos, pero sus esfuerzos, rituales y creencias no fueron suficientes. Algunos permanecieron en la historia y se fueron con los colonos de Ubatuba y se volvieron caiçaras.
Poco a poco fueron relegados a la esclavitud, a trabajar en los ingenios de azúcar, a adoptar la idiosincrasia y lengua portuguesa. Se fue perdiendo la Memoria del fuego de aquella noche Tupinambá. Así nació Brasil, del palo que cortado derramaba un líquido rojo. Así nacieron las primeras voces del portugués latinoamericano.
*Basado en:
GALEANO, Eduardo. Memoria del fuego I. 32°Reimpresión, Siglo XXI editores. México 2009 (Cap 1: Primeras Voces)
La palabra no se crea ni se destruye, sólo se transforma

Los pueblos van, los pueblos vienen. La cultura cambia, evoluciona, pero nunca se esfuma. Su forma más precisa de identificación es intermitente: la palabra está, existe, pero es diferente según su momento, según su período.
El tiempo va, el tiempo viene, pero siempre está presente. Por allá se comienza a hablar de determinada forma. Acá dicen las cosas a su propio estilo. Más lejos ya no se entiende. Pero todos, al final de cuentas son de un mismo lugar.
La historia podría enumerar sus variadas lenguas. Siempre abriendo los ojos y cerrándolos. La historia podría contar cómo el ser humano ha asimilado la imposición del poder, a través de la palabra. Como un ciclo, el habla se identifica, se constituye y luego se convierte. La reinvención de cada dialecto pasa también por los vencedores y vencidos.
El suceder de los años en el mundo, ha dicho cómo hablar, qué decir y porqué hacerlo. Es cierto, cada ser humano en cada época es distinto, se comunica dependiendo lo que desea y el lugar en el que su ubica. Luego nacen los cánones que reglamentan y cuadriculan los signos y señales, los mensajes.
Los vencedores implementan sus estilos. Los vencidos acatan, dejan sus acentos, se olvidan de sus comas y las letras pertenecientes a su cultura (que arrastra la misma historia), y se adaptan, siempre se adaptan.
Pronto la palabra que reina se decae. El purismo se tambalea y el pueblo se impone. La alta cultura ve como lo popular acecha, crece. No importa que ostenten el poder, por lo menos los oprimidos se identifican con algo, lo hacen suyo. Probablemente no lo piensen tanto como una estrategia, pero se masifican, derrotan al dialecto/lengua que tenían sobre de ellos y lo olvidan.
Como si fuera una necesidad, una guerra o algo inherente al humano, la palabra se esfuma y aparece otra. Unos dirán que lo vulgar (desde el punto de vista despectivo) es el que termina heredando al presente, lo que hoy se habla. Otros asegurarán que lo vulgar (desde el punto de vista social, popular), es el que simplemente permanece.
Lo cierto es que a Cinco mil años de palabras, de historia y de conocimiento, nadie asegura la eternidad, aunque sí su paso por el tiempo. Alguna vez hubo un latín, hoy existe un español, cuenta Carlos Prieto. Mañana será otra la palabra.
lunes, 17 de agosto de 2009
Viaje a través del tiempo por los idiomas del mundo

jueves, 13 de agosto de 2009
Acteal: un silencio, un abismo

domingo, 9 de agosto de 2009
Campeón de la Confederaciones

viernes, 31 de julio de 2009
En la oscuridad de la noche, con el cerebro marchito

Entonces encendí la luz, y me puse a escribir.






