El Laberinto es aquella terquedad infinita. El Laberinto significa incertidumbre.
Es
un camino de sobresaltos, de vaivenes que secuestran la verdad. El Laberinto
es necio,no olvida, nada pasa desapercibido. Es un enredo que desenreda.
El Laberinto de la Terquedad, es la manera más necia de llegar a la verdad.
------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------

lunes, 7 de septiembre de 2009

Asterix, el galo de la memoria en el fuego

Estamos en el año 50 antes de Jesucristo. Toda la Galia está ocupada por los romanos… ¿Toda? ¡No! Una aldea poblada por irreductibles Galos resiste todavía y siempre al invasor. Y la vida no es fácil para las guarniciones de legionarios romanos en los reducidos campamentos de Babaórum, Acuárium, Laudánum y Petibónum... *
Eduardo Galeano cierra el libro de Asterix que le lee al nieto de su amigo. Se acerca a la chimenea y aviva el fuego que calienta la noche, toma un sorbo del vino francés de la reserva, y presencia cómo el aparato de sonido cambia el disco, de Tortelier a Prieto. -Noche de chelos-, piensa para sus adentros.
El roce del arco con la brea y las cuerdas, producen a Eduardo una sensación distinta. Se queda pasmado, con los ojos cerrados e imagina. Mientras, en la sala, el niño lo observa curiosamente. Del amigo de sus abuelos, nada más ha leído un libro que le encantó, El fútbol a sol y sombra, sabe, de oídas, que es un grande, un fenómeno.
El amigo de Galeano, algo preocupado por él, le dice que si quiere más vino. Saca del trance al escritor uruguayo. Eduardo asiente y se toma el último trago de su copa, y luego retoma la palabra.
-¿En qué íbamos?-, le pregunta al niñito, y antes de que éste pudiera decir algo, Eduardo ya está contando la historia. -Los ches que hicieron estas historietas de Asterix, sí que tuvieron imaginación-, le dice,-revolucionaron al mundo. Pensar que tenían en una bandeja a Julio César… Cómo me reía con ellos-.
Y continúa, -¿Sabés que en realidad los romanos fueron quienes subyugaron a los galos? Es cierto que Abraracurcix, el jefe de la aldea de Asterix, existía, y mantuvo a su aldea a salvo durante mucho tiempo, pero Vercingentorix era quien en verdad salvaba la cabeza, ¡Vercingentorix!-
El niño lo ve raro, se queda con cara de signo de interrogación, pero sigue escuchando al que alguna vez fuera colega de su abuelo en el diario Época: -Ese tipo… ¡Qué tipo! ¿Sabés que Carlos Prieto, al che que estamos oyendo, se le ocurrió hacer un libro? Es curioso, pero siempre me recuerda a mi Memoria del fuego, sobre todo al tomo I. ¿Lo leíste ya? Las letras de Prieto son distintas a sus notas, son más serias. Cinco mil años de palabras se llama su libro. Cuenta la historia de las lenguas, su nacimiento, su transformación.
Me gusta asociar a Prieto con mi Memoria del fuego. Desde su relación con las Primeras voces del mundo americano, de todo el continente, y la irrupción de dos cosmovisiones: el mundo desarrollado europeo, contra nuestro Viejo nuevo mundo. Deberías de revisarlo, sobre todo si querés ser escritor… a propósito de la Galia, el chelista éste platica de la aparición del francés, ¿Podés creer?-. Galeano bebe vino de nuevo. Se queda pensando y abre, al fin, el libro de Asterix…

*GOSCINNY (Guión)/UDERZO (Ilustraciones), Asterix en los Juegos Olímpicos, Barcelona, Grijalbo/Dargaud, 1968

No hay comentarios: